viernes, 18 de enero de 2008

Llegando a San Pedro la Laguna...

He aquí las fotos y videos del viaje al volcán de San Pedro, Sololá. El grupo lo integrábamos ocho en esta ocasión. De Chimaltenango, Gerardo; de Antigua, Majo y Pablo; de Mixco, Chispo y Luis; de Guatemala, Doris y Piero; y por último yo, de Villa Canales.



Para mi, la frase del fin de semana fue 'Dios nos sonríe de formas extrañas'. Esto por que a lo largo del mismo y durante los días previos se sucedieron varios eventos que tendrían una incidencia resaltable en el viaje. Eventos que si bien fueron inesperados, sorprendentes y provocadores de dudas resultaron influyendo positivamente en el grupo. Quizás otros dirán que 'Todo tiene una razón de ser' lo explica todo de una manera más sencilla, pero como dijo un famoso físico teórico 'Dios no juega a los dados'.

Considerando las experiencias pasadas esta vez decidimos dotar al viaje de un sabor mucho más tradicional y Guatemalteco que en las anteriores ocasiones. Por primera vez viajamos juntos en camionetas parrilleras. Partimos de Peri-Roosevelt a las 9:00 horas del sábado 12 de Enero de 2008. Tomamos un busito hacia Los Encuentros (punto que recibe su nombre de la cualidad que tiene de ser donde se intersectan tantísimas rutas) que llegó justo cuando nos juntamos. Luego una camioneta a Sololá y otra a Panajachel. Q.25.00, Q.2.50 y Q.2.50. Duración entre dos horas y media y tres horas.

El Parque central de Sololá tiene -como casi todos los de Guatemala- una plazita al centro, varias bancas y fuentes en los cuatro puntos y la parroquia local en uno de los costados. La fachada externa de la Municipalidad cuenta con coloridos motivos indígenas que le otorgan un aire jovial, alegre y rústico.



De los paisajes que nos ofrecieron las camionetas el más espectacular fue el que baja de Sololá a Pana. 'El Lago de Atitlán es el espectáculo natural más bello que he visto en mi vida... por los oleajes que se forman' me confesó un mexicano en Paris.



En Panajachel nos esperaban Majo y Pablo. Por azares que respondían probablemente a nuestro deseo colectivo encontramos PanaRock -aproximadamente a 75 metros del inicio de la calle Santander-. Tacos de pollo, papas fritas y un par de cervezas paliaron el hambre que crecía mientras esperábamos a Gerardo.



Pana es un pueblo muy simpático, es de aquellos que te inyectan con el aire una mezcla de guatemaltequismo y ganas de dejarte dormir. El oleaje en la playa mueve los botes anclados provocando que choquen contra los muelles. Esta situación permite experimentar un poco de adrenalina cuando te apoyas en ellos para la foto de turno.



Luego el viaje en lancha de Panajachel a San Pedro la Laguna o San Pedro la Locura según algunos. Q.30.00. El curso que tomamos nos regaló una preciosa vista de los volcanes Tolimán y San Pedro, del infinito lago bañado en sol y de los cerros que se elevan desde la orilla del Lago de Atitlán.



Hago una mención especial al Cerro de Oro que está frente al volcán Tolimán. Un cuento le recuerda como una damisela dormida esperando al héroe que ha de rescatarla. El héroe en cambio le protege y le cuida con su eterno ojo vigilante. La damisela entonces, cuenta con su propio volcán. Otro cuento le compara con el dibujo número 1 de Antoine de Saint-Exupery. Para aquellos que, como yo, disfrutan de releer El Principito cada temporada no dudaran en entusiasmarse con esa idea. Mas aún si se considera su estadía en Antigua Guatemala. De ahí surgieron la rosa (la ciudad en si), los dos volcanes extintos (Acatenango y Agua) y el volcán activo (Fuego) del asteroide B-612.



Al llegar a San Pedro la Laguna se encuentran fácilmente varios lugares donde alojarse.

1 comentario:

Phoenix dijo...

Ps q viaje muy bueno, muy bueno.